Muy Educativo
IRONÍA (figura literaria): Qué es, características, tipos y ejemplos

Ironía (figura literaria): Qué es, características, tipos y ejemplos

La ironía es una figura literaria que nos viene acompañando prácticamente desde el inicio de la literatura. Esta se basa en que el autor o emisor da un mensaje claro, pero lo que realmente quiere decir es lo contrario. Lo usa con el fin de que los receptores la detecten sin mucho esfuerzo.

Características principales

  • Siempre se espera que el mensaje sea entendido como una ironía.
  • Se trata de dar a entender lo contrario a lo que se está expresando.
  • Puede ir acompañada de gestos faciales o corporales para darle mayor significado y para facilitar su entendimiento.
  • En el caso de la escritura, podría ir acompañado de signos de exclamación, por ejemplo, para diferenciarla y hacerla notar.

Tipos de ironía

Los tipos de ironía son muchísimos, teniendo categorías que sobrepasan la media docena. Sin embargo, aquí dejamos las tres más frecuentes:

  • Ironía verbal: siendo el más común, es el que a través de un mensaje claro, busca que el receptor entienda todo lo contrario a él.
  • Ironía situacional: es cuando ocurre algo muy contrario a lo que se tenía planeado o esperado a que sucediese.
  • Ironía dramática: los receptores, ya sea lectores o un público en una obra, se dan cuenta de que hay una ironía implícita o explícita, pero un personaje no lo sabe.

Ejemplos de ironía

  1. “Llegaste muy temprano” (cuando llegó tarde).
  2. “Me encantó que me acompañases” (salida pésima).
  3. “Esto está muy frío” (caliente).
  4. “Que bello día está haciendo” (nublado y con lluvia).
  5. “Llegue tarde porque mi hermano conducía demasiado rápido” (Un conductor lento).
  6. “El coche está casi nuevo” (en estado deplorable).
  7. “Que vaya ella porque es la más rápida” (lenta).
  8. “Como que no te gustó la comida” (se comió todo).
  9. “A él no le gustan los perros” (varios perros en casa).
  10. “No soporto mi vida” (muy buena vida).

Comparación con sarcasmo

Muchas personas usan erróneamente el sarcasmo y la ironía como sinónimos, pero cada uno tiene una función diferente. Como hemos visto, la ironía en teoría no busca herir a nadie, simplemente es un comentario que expresa todo lo contrario a lo que dice textualmente.

En cambio, el sarcasmo es un comentario o expresión que de lleno busca ofender a alguien. Se caracteriza por ser hiriente y de mal gusto, por lo que es muy utilizado en el humor negro y en momentos muy específicos. En los textos podría estar presente, pero casi siempre el autor prefiere el uso de la ironía.